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No hay responsabilidad en los administradores locales, para atender y dar solución

en los motivos de policía administrativa que afectan la percepción de seguridad por parte de los ciudadanos

 

Postillas de coyuntura - 010/223


Bogotá, febrero de 2023



La existencia de situaciones de la cotidianidad de nuestras ciudades, que afectan la percepción de seguridad, donde no se ve diligencia o preocupación de los alcaldes, primera autoridad de policía para el orden y buen funcionamiento de nuestros centros poblados. No creemos que sea por la falta de compromiso y responsabilidad de las autoridades en el cuidado, mantenimiento y desarrollo de la ciudad, mucho menos negligencia o falta de tiempo para efectuar recorridos en el centro poblado de su responsabilidad para identificar las necesidades que se observan a simple vista y generar respuestas por parte de los entes públicos responsables.


Pero ocurre que los ciudadanos, sin errar si perciben que no hay control en el aseo de la ciudad, ya que abundan los desechos sólidos en las vías, parques, puentes vehiculares y peatonales, ausencia de tapas metálicas y de cemento, en conexiones eléctricas, no existe poda de árboles y jardines en los diferentes sitios públicos, en las quebradas y ríos que atraviesan las ciudades persisten las basuras y malos olores, y no hay control sobre aguas residuales que vierten en estos afluentes que están contaminando.


Las autoridades ejecutivas del orden municipal al parecer desconocen la existencia de normas que ordenan la construcción de obras para no verter desechos líquidos y sólidos en los afluentes, que posteriormente continúan a los grandes ríos y mares, de dónde también se suplen necesidades de agua potable y alimentos como el pescado.


No existen o no se observan autoridades que controlen permanente la contaminación ambiental que producen los vehículos y algunas empresas próximas a estas afluentes y las vierten en las quebradas o sitios que no reciben ningún tratamiento para su depuración. Es decir, tenemos normas y autoridades ineficaces.


Existen pasacalles que contaminan la visibilidad y el ambiente a conductores y a peatones sin control. La presencia todavía de publicidad política de campañas pasadas, ubicada en los lugares públicos en algunos casos de quienes ya ejercen actividades administrativas, sin atención de las autoridades de turno.


Se prolifera en el consumo de drogas alucinógenas en parques y lugares públicos y en los alrededores de los ríos y quebradas, con la tolerancia de muchos funcionarios y personas que no están en la posibilidad de ejercer autoridad y terminan con estando con el delito y delincuentes que son los que más bien influyen y controlan zonas apoyados en las pandillas de barrios.


La indigencia amenaza en los diferentes lugares públicos a las personas que transitan a pie y se convierten en riesgos y focos de inseguridad donde se encuentren y son personas que cometen hurtos que son considerados menores pero que afectan la seguridad y la salubridad pública.


Las Pandillas en diferentes sectores de la ciudad dibujan grafitis marcando territorios sin control y ejerciendo la autoridad ilegal en zonas que no están aparentemente controladas por las autoridades. Así mismo falta supervisión permanente de autoridades a fin de ser resocializados, dándoles mayores oportunidades para que salgan de los malos comportamientos adoptados.


Se arman cambuches o viviendas improvisadas en parques, debajo de los puentes vehiculares y las autoridades no coordinan cómo reubicarlos o darles otra oportunidad que solucione al menos en condiciones menos deplorables su situación de escasez y necesidad.


Se aprecian niños explotados y utilizados en semáforos pidiendo dinero u ofreciendo elementos para la venta tratando de solucionar los problemas de extrema pobreza o miseria. A estos niños se les debe dar oportunidades de educación y bienestar para que no se extravíen de los caminos de la legalidad en el futuro.


La prostitución desbordada en las calles a diferentes horas del día y la noche, con comportamientos inadecuados y agregados que afectan a toda una sociedad, sin soluciones.


Proliferación de vehículos de tracción humana, animal y ahorra motorizada también que no cumplen las normas de tránsito y permanecen ocupando espacios públicos y echando escombreras en sitios no autorizados como avenidas, andenes y parques.


Perros, gatos y otros animales abandonados en las calles y en diversos sitios de la ciudad que podrían tener un tratamiento especial. De otra forma no hay ya fumigaciones de prevención de enfermedades virales.


Falta señalización y arreglo permanentes en las vías y los lugares públicos para prevenir la accidentalidad, por los huecos y desechos en vías que obstaculizan el tráfico y movilidad de vehículos y personas. Existen también vías de doble calzada que en sus trayectos se encuentran con puentes de movilidad en doble sentido que no facilitan el tráfico de los vehículos y generan riesgos en la seguridad vial.


Vendedores con megáfonos y parlantes con altos decibeles en zonas residenciales a diferentes horas del día, que generan problemas ambientales y de salud auditiva.


Vías para la movilización de ciclistas, patinadores y personas que hacen ejercicio mal diseñadas por cuanto se encuentran en las mismas calzadas para los vehículos y permanecen con una destinación diferente ya están ocupadas por motos y vehículos que transitan sin vigilancia alguna o estacionados ocupando espacios no autorizados.


Los talleres funcionando en calles y andenes, ocupando espacios públicos limitando el tránsito de vehículos y peatones; calles y carreras donde no hay andenes para los peatones y estos deben utilizar las vías vehiculares ofreciendo riesgos en sus vidas.


La falta de alumbrado público en algunos sectores de la ciudad facilita las condiciones de inseguridad y favorece o da oportunidades a los criminales para consumar sus acciones delictivas.


El atraso de las ciudades desacelera el crecimiento o progreso que debe tener una ciudad y aumenta los problemas de inseguridad.


El campo o las zonas rurales también requieren atención en vías que deben ser pavimentadas para recortar los tiempos de desplazamiento en la atención de diversos programas que mejorarían la economía, el bienestar y el desarrollo de una región, optimizando el transporte público y particular.


Son muchas las tareas o funciones de los alcaldes y autoridades locales que trabajando coordinadamente y en equipo van a poder construir ciudad minimizando las deficiencias en inseguridad, educación y salubridad públicas e implementando políticas de desarrollo, empleo y progreso general.


De que sirven los planes de gobierno, si las situaciones que se detallan en estas observaciones, y que en los códigos de convivencia se identifican como “motivos de policía administrativa”, no se perciben en esos documentos, para qué se dimensionen y se generen mecanismos para su atención que corrijan y tengamos ciudades que enseñen y se transformen en cada periodo de gobierno local, para que al final esos centros poblados sean atractivos al turismo y a la inversión y sus conciudadanos vivan en paz y tranquilidad.


Finalmente, importante hay que señalar que los entes de control también tienen una responsabilidad frente a las necesidades de las personas y los problemas con los cuales vive toda una sociedad, para que estos sean solucionados.

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