Por qué atacar la institución policial y desear su desintegración


 

Postillas de coyuntura - 006/21


Bogotá, marzo de 2021

 

Imagen Semana.com



Algo de historia


La Policía Nacional lleva acompañando la historia republicana del país más de 130 años.

Sin embargo, la historia reciente de la hoy pujante y muy querida institución de los colombianos tiene su punto de partida en los nefastos sucesos del 9 de abril de 1948, cuando el gobierno de turno optó por la difícil decisión de suprimir la estructura hasta ese momento desarrollada, en el tema de seguridad y orden ciudadano.

Como una sociedad no puede vivir sin el servicio policía inmediatamente surgen las disposiciones legales para reorganizar el cuerpo de policía, bajo la supervisión del ministerio de guerra en ese entonces y la tutela de oficiales del ejército nacional.

El no fácil encargo es acogido por ilustres oficiales del ejército nacional acompañados por oficiales formados en la escuela de Cadetes de Policía General Santander, quienes sientan las bases sólidas de lo que hoy es la Policía Nacional de los colombianos

Una institución como reza la carta magna de carácter civil pero alejada de la política partidista y con una estructura y disciplina que le ha permitido ser el sostén de la democracia de los colombianos en los últimos 73 años.

No es fácil ejercer la profesión de policía en un país con múltiples escenarios de violencia donde sólo hombres y mujeres con una especial formación, capacitación y claros objetivos de servicio han valido de soporte a la libertad democrática de nuestra nación.

En este lapso de tiempo estos servidores públicos han estado presentes a lo largo y ancho de la geografía nacional, representando al Estado, enfrentado agentes generadores de violencia que, si no fuera por la férrea formación profesional de los hombres y mujeres policías, fácilmente la nación colombiana como la conocemos habría sucumbido.

Son miles de policías que han ofrendado sus vidas en defensa de nuestra sociedad.

La institución a través de sus diferentes servicios ha enfrentado subversivos, narcotraficantes, delincuentes organizados y terroristas; en ningún lugar de la patria, por difícil y riesgosa situación ha declinado al cumplimiento de su deber.

Pero esta lucha trae consecuencias y hoy hay fuerzas ocultas que desean debilitar la institución policial, menoscabar la disciplina y deseo de servicio, atacan los valores y principios institucionales bajo los cuales se rigen los hombres y mujeres que han permitido el goce de las libertades y derechos de las personas que habitan en el territorio de la nación.

El concepto de Policía en la sociedad colombiana se define a partir de ésta como Institución, concebida como una organización para la defensa del estado.

Bajo el marco de la Constitución Política de 1991, la institución de la Policía Nacional depende del ministerio de defensa. Teniendo en cuenta la situación social y política de Colombia en los últimos años sus prácticas se han relacionado con el ámbito militar, cuyo objetivo principal es el restablecimiento del orden público mediante el uso legítimo de la fuerza.

La policía está a cargo de brindar un buen gobierno, el orden a la sociedad y la recomposición del tejido social para fortalecer el estado de Derecho.

La estructura nacional es una fortaleza que es reconocida, admirada y aplaudida en muchos países.

El modelo ha servido para la unificación de policías nacionales en países hermanos como Perú, Ecuador, Bolivia, Panamá, Costa Rica, Salvador, Honduras, Guatemala donde hombres y mujeres de la policía colombiana, han llevado su experiencia y ha trabajado con los gobiernos para la organización de sus policías.

Asesores extranjeros europeos y estadounidenses envidian y reconocen, la infraestructura y la disciplina de esta policía, llevan a sus países después de los intercambios profesionales respectivos, anhelos de cambios y reformas en sus instituciones para beneficio de sus integrantes.

Se alzan voces en escenarios políticos pidiendo reformas departamentalización y municipalización del servicio policía dicen que buscando mejorar la seguridad ciudadana, pero en el fondo tienen claro su interés de no enfrentarse a una institución de orden nacional, fuerte y disciplinada. Parten de la máxima latina “divide y vencerás”.

Colombianos de bien, no entren en ese juego, la Policía Nacional de Colombia, es suya y está a su servicio, hace parte de su patrimonio. No permita que nada ni nadie atente contra su estructura, funciones y dependencia.

El problema

· ¿A quién le interesa acabar con la policía?

· ¿Porque atacan tanto a la institución policial?

· ¿Cuáles son sus intereses?

Quienes están interesados en debilitar la institución policial, lo hacen por desconocimiento de su historia, del referente que es a nivel internacional, de la formación profesional que tienen los policías o por intereses particulares que los llevarían a favorecer el accionar delincuencial en nuestro país. Son esas personas, cuyas conductas han sido reprochadas por la sociedad, que no han acatado las disposiciones legales que regulan el comportamiento del ser humano y su vida en sociedad.

De otra parte, los únicos interesados en acabar o debilitar, la institución policial, son los que quieren mostrarse ante una sociedad con una bandera de colores diferentes al de la tricolor nacional, que no es la bandera que acabe con el crimen, que termine con el delito y no tienen como meta final la paz y la tranquilidad de los colombianos.

A diferencia, los ciudadanos que conforman el estado de derecho desean gozar de seguridad, paz, tranquilidad y aceptan y acatan los procedimientos que realiza la autoridad, es por ello por lo que:

· La sociedad colombiana no puede permitir, volver 70 años atrás con modelos policiales al servicio de intereses políticos o particulares.

· La sociedad colombiana no se puede permitir que la larga lucha que se ha dado para preservar la democracia se pierda por decisiones que afecten la integridad y estructura de las instituciones garantes de la gobernabilidad y gobernanza de la patria.

· La sociedad colombiana ante la degradación delictiva y subversiva debe contar con una policía integra con capacidad suficiente para defenderse y defender a la comunidad.


El mundo civilizado siempre ha requerido de autoridades que coloquen en orden el comportamiento irregular de los seres humanos, así como la aplicación de normas que regulen la conducta de todos sus habitantes.

Requiere de autoridades que con principios legales y sin ser parte, ni autoridad jurisdiccional, cumpla con uno de los fines primordiales del estado como es el de garantizar la seguridad y el acatamiento y el respeto de los derechos y libertades de todos los habitantes de la nación.

Esta labor primordial que desarrolla la autoridad de policía es preventiva y se realiza mediante la presencia en el territorio nacional, este trabajo es inmedible e intangible; pero de no existir haría inviable este país sería, por no decir, invivible.

Es por ello necesario contar con una Policía Nacional bien formada, preparada y capacitada que sea apoyada por las distintas autoridades locales, regionales y nacionales con los medios necesarios para cumplir con la función encomendada: “la seguridad de los colombianos”.

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